miércoles, 28 de enero de 2015

CONSECUENCIAS.


Estar expuesto a un nivel de presión sonora de 85 dB(A) o más, puede causar daño permanente en el oído, al estar sometido a un constante período de duración no permitido, y se potencia más a no usar la protección adecuada en los oídos, que en nuestro país, que quizás por falta de educación o mala disposición de usar la protección de parte del trabajador, se suma más a la problemática que se trata en este blog. Importancia recae de obligar a cumplir los estándares de seguridad e higiene mínimos que internacionalmente se recomiendan y además las que están establecidas en nuestro país. Umbrales mayores a los 85 dB(A) son críticos y se puede llegar a perder la capacidad de oír bien o tener sordera permanente, si no se cumplen los límites de tiempo de exposición por día. Por debajo de los 85 dB(A), será molesto, monótono, incomodo, que puede afectar el ánimo, la concentración, dolores de cabeza, entre otros, llegando hasta el límite de los 60 dB(A), que es por ejemplo, el ruido que produce un aparato de aire acondicionado de ventana.

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